Llegué con 20
minutos de anticipación. Fui al laboratorio, no hay lugar más fresco y
silencioso que ése. Estaba aburrida y todos los demás se encontraban haciendo
tremendo alboroto en el pabellón, no creía que mi humor matinal fuese a
soportarlo. Estuve 15 minutos viendo al cumpleañero del día hacer su
experimento, no supe que era su cumpleaños hasta 3 horas después y me sentí
bastante culpable.
Decidí llamar a
mi mejor amigo y preguntarle donde estaban todos, de camino al bus… ¡genial!
Podía correr y tenía excusa para hacerlo, el aire en la cara me resultaba un
buen método para despertarme del todo.
Los buses no
salían, pero se sabía viajaríamos con la sección F y con el espíritu de nuestro
tutor ausente (y con la paz que reina sin nuestro antiguo tutor gruñón). No soy
una persona del todo paciente y menos aún organizada pero ahí estaba yo,
esperando subir a los buses y planificando con Milagros cómo nos repartiríamos
en nuestra mini-comunidad las actividades de la limpieza de playa.
Quizás no se
me daba del todo mal esperar y organizar, quizá fuese una de mis cualidades
innatas o quizá estuviese divagando de nuevo. No obstante, desde mi punto de
vista yo empezaba a adquirir poco a poco más conciencia sobre mis cualidades y
las áreas que aún me quedaban por desarrollar (EXPERIENCIAS CAS) en ese pequeño
lapso de tiempo.
Tuvimos que
pensar también como haríamos resaltar nuestro cartel, cuando Milagros me
explicó el porqué de la frase me pareció
bastante divertido, ella había leído no recuerdo exactamente dónde una
publicidad que tenía oraciones como la siguiente: “Soy durazno, pero no para tu
conserva” y las había adaptado a nuestro contexto y es que Mili puede ser tan
extravagantemente creativa cuando quiere.
Subimos a los
buses, la extravagante y yo no sentamos juntas y nos dedicamos a escuchar
música mientras moríamos de calor y todos iban saliendo de aquel somnoliento
sábado por la mañana.
Y llegamos.
Estaba
lloviendo, no a cántaros pero lo suficiente para que nuestros polos quedasen
mojados, lo peor era que la lluvia se colaba entre los desgastados techos del
colegio de Llanavilla arrastrando la suciedad acumulada que manchaba nuestros
polos.
No pensé más en
ello cuando entré y vi a Mariana Hernández, una pequeña de mi curso, no le veía
hacía más de 4 meses y la abracé como si hubiera sido un día más, ello no
quiere decir que fue sin emoción pues yo la abrazaba como a una hermana siempre
que podía. Ella me devolvió el abrazo, primero suavemente y luego con emoción,
le sonreí y le dije cómo se encontraba, me dijo que bien. Llovía y no quería
dejar allí a la pequeña, caminamos un poco y Mariana fue a saludar a sus demás
fans.
Ya casi todo
estaba listo para irnos hacia la playa. Nunca he sido del todo asquienta pero
la idea de lo que pudiese encontrar en la playa no me era para nada placentera.
Sí, era un desafío y sí, iba a emprenderlo, más por la curiosidad de realizar
una nueva experiencia que por el beneficio ecológico que ello supondría,
después tendría tiempo para pensar más en ese aspecto positivo de la actividad.
(EXPERIENCIAS CAS)
¿Es en verdad un
tema de importancia global limpiar una playa si de todas maneras volverá a
ensuciarse? En mi mente me respondí con la historia del niño y las estrellas de
Mar. Ésta iba algo así:
Un sabio
caminaba por la playa un día y vio toda la costa bañada por estrellas de mar
que habían sido arrastradas hasta allí por la marea. Todas iban a morir como no
volviesen a su hábitat. El sabio siguió pensando en ello y siguió su camino.
Unos metros más allá se encontraría con un niño, un niño que lanzaba las
estrellas lo más fuerte que podía en dirección al mar.
-¿Por qué haces eso si igual lograrás
salvarlas a todas?- le preguntó el sabio al muchacho, a lo que éste
respondió: -No podré salvarlas a todos,
pero le aseguro que ésta- mirando la que tenía en la mano- no morirá- y lanzó con más fuerza la
estrella al mar siguiendo con su tarea.
Por muy
idealista y filosófico que sonase yo pensaba que nuestro propósito era el
mismo, no podría retirar toda la basura de la playa pero la que lográsemos
limpiar no seguiría contaminando ese lugar. Por lo tanto era un tema de
importancia global se viese por donde se viese y todos participamos de él
(EXPERIENCIA CAS).
Con ese relato
empecé mi actividad, estábamos divididos en grupos de 4 por lo que tenía que
trabajar en colaboración con otras personas (EXPERIENCIAS CAS), nos repartimos
las labores de limpieza. Los guantes estaban sirviendo enormemente. Y lo
hicieron hasta que los míos se rompieron, tuve que lanzarlos en la bolsa de
basura con pena, pedir prestados otros y seguir con la labor.
No sé si alguien
me contradiga pero yo creo que mostré compromiso el tiempo que nos pusimos a
trabajar, limpié lo más que pude (EXPERIENCIAS CAS). Tengo una lesión en ambas
rodillas y no puedo doblarlas fácilmente sin sentir un tantito de dolor, no
tiene solución pero tampoco es de gravedad y; sin embargo, me agaché de todos
modos para recoger toda la basura que pudiese y llevarla a la bolsa. Luego
cambié de labor y cargué la bolsa, o la arrastré por la arena pues era muy
pesada para mí.
Terminamos y nos
tomamos las fotos respectivas, todos estaban orgullosos o lucían satisfechos al
menos. Yo los veía así. Yo me sentía así. ¡En fin! Había sido un gran día,
lástima que no pudiésemos haber limpiado por más tiempo. Pedí disculpas a mi
coordinadora el día anterior y le señalé el sábado mismo que no podía quedarme
a la reunión-feedback después de la actividad, tenía que ir a un velorio (y
sepelio) que no vendría al caso mencionar más. Llegué nuevamente al colegio y
me sentía arenosa pero con la conciencia ecológica limpia. Al menos aporte con
mi granito de arena (valga la ironía) para ir en busca de una mentalidad más
verde en el país, en Llanavilla, en Ib y en el colegio S.A.
Valeria Mariño,
limpiadora nivel 1 de playas y alumna del IB.
5° “E”
[Al finalizar la actividad intentábamos que la bolsa no se rompiese]
[ La fortaleza no solo está en el interior, la bolsa pesaba mucho al terminar la limpieza]
[ Cada vez que intentaba recoger algo debía hacerlo despacio pues Milagros, nuestra fotógrafa quería tomar buenas fotos c: (además del dolor de rodillas) ]
[ Cuando iniciamos la actividad no esperamos que la bolsa fuera a llenarse ni pesar como lo hizo en un final ]




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